Crece la guerra entre Apple y Spotify por el “streaming”

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Más de 112 millones de usuarios. un mercado en el que compiten múltiples plataformas, son el objetivo de una brutal competencia en el que Apple y Spotify pretenden protagonizar el futuro.

Apple acaba de anunciar la compra de la aplicación británica Shazam, como ha contado Estrella Digital. Spotify, por su parte, se ha aliado con el gigante chino Tencent. Una rivalidad tecnológica y comercial que crece.

En un momento en que la transmisión se está convirtiendo en el principal canal de consumo de música, la batalla por el control de la distribución de su contenido se está intensificando entre los gigantes del sector.

El Boom del ‘Streaming’

Más del 60,4% de la facturación musical en 2016, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, se han gestionado a través de la transmisión musical.

Las plataformas están compitiendo por un mercado de 112 millones de usuarios que pagan en todo el mundo. El crecimiento potencial es elevadísimo.

La competencia se ha visto exacerbada con la llegada de Amazon Music en 2015 y pronto YouTube, la plataforma de entrega de contenidos de video de Google, que según Bloomberg está a punto de lanzar un nuevo servicio de suscripción de pago en 2018.

De ahí la alianza de capital creada por el Spotify sueco con Tencent. Una fusión que pretende tranquilizar a los inversores antes de la salida a bolsa planificada en 2018 de Spotify, mientras que el servicio aún no es rentable. La coincidencia global de los “streamers”, en la música y en los contenidos audiovisuales y cinematográficos, apenas ha comenzado

Apple entra en competencia

Apenas unos días después del anuncio, el viernes pasado, de una alianza entre el líder sueco de streaming, Spotify, y la primera compañía china por su valor de capitalización bursátil, Tencent, Apple replica al aprovechar una de las aplicaciones de música más populares.

La compañía confirmó el lunes por la noche, como se contó aquí, que compraría al británico Shazam que, en el lanzamiento del iPhone en 2007, estuvo entre las primeras aplicaciones descargables en su teléfono inteligente.

Apple podría haber pagado alrededor de 454 millones de euros para tener en sus manos el servicio de reconocimiento de canciones, que hace un año se valoró en mil millones. Hasta la fecha, de Shazam se han efectuado más de mil millones de descargas.

La suma es significativa para Apple: sería la tercera adquisición más grande del fabricante del iPhone, especialmente detrás de la compra en 2014, y por 3 mil millones de dólares, del fabricante de auriculares Beats creados por el rapero estadounidense Dr dre.

La inversión de Apple tiene un objetivo: Shazam le permitirá conocer a Apple más datos sobre lo que escuchan sus 30 millones de suscriptores (a fines de septiembre), para ofrecerles recomendaciones y listas de reproducción que se ajusten a sus gustos musicales. Y bloqueando el camino para futuras colaboraciones entre Shazam y los servicios de música competidores de la marca Apple, como Spotify, Deezer y Company.

Un problema tecnológico

Para Apple, que no ha desarrollado internamente este tipo de tecnología, es una necesidad mejorar su servicio de música, que sigue estando muy por detrás del líder del mercado sueco: Spotify y sus 60 millones de suscriptores de pago.

Apple tiene sin embargo un retraso escucha de transmisión a pedido (streaming) con un ritmo de crecimiento en el que no puede competir con los suecos.

Donde Apple crece a un ritmo de alrededor de un millón de suscriptores nuevos cada mes, su competidor gana el doble de ese número durante el mismo período.

Para Shazam, que presume de varios cientos de millones de usuarios activos, el precio es una valoración inferior a mil millones de euros calculada sobre la base de su última recaudación de fondos, en 2015.

Pero aunque afirma haber sido rentable en 2016, su modelo comercial ha sufrido el aumento de la transmisión de música sin descarga.

Además de los ingresos generados por los anuncios que aparecen en la parte inferior de la pantalla durante el uso, una parte importante de sus ingresos proviene de las descargas de música realizadas desde el teléfono inteligente del usuario.

Pero no es posible construir un negocio sostenible ganando un céntimo por escuchar”. Shazam es más un accesorio que un producto aunque la compra por Apple revela un tipo de valor oculto.

Potencial de crecimiento colosal

Además de sus antiguos enlaces con iTunes y Apple Music, Shazam también está integrado desde 2014 en Siri, el asistente de voz de Apple. Y su tecnología podría integrarse mañana en el Homepod, el futuro altavoz conectado de Apple, cuyo lanzamiento se pospuso para 2018.

Un modo de escucha e interacción por voz que podría sacudir el mundo de la radio y permitir Apple enfocarse mejor en las necesidades y hábitos de sus usuarios. El grupo también compró, a principios de mes, el servicio de retranscripción de podcasts de textos de Pop Up Archives.