(global) Periodismo en el cine, un subgénero de éxito casi seguro

Periodismo en el cine, un subgénero de éxito casi seguro
Cultura
19 Ene 2018 – 12:49 PM
/ EFE
Con el estreno este mes en todo el mundo de “The Post”, esta nueva película de Steven Spielberg se une a la larga lista de producciones sobre el periodismo y que, casi siempre con tintes épicos, constituyen casi un subgénero que ha dado grandes éxitos a la industria cinematográfica.

 

En esta ocasión, Meryl Streep y Tom Hanks, encarnan a la editora y al director del Washington Post, periódico que en 1971 decidió publicar documentos secretos del Pentágono ocultos durante décadas que trataban sobre la actuación del Gobierno estadounidense durante la Guerra de Vietnam.

La dirección de Spielberg y el tirón de sus estrellas auguran el éxito para esta producción, pero es que, además, la temática periodística ha funcionado casi siempre bien en el cine, tanto en la recreación de historias reales como de ficción.

La tensión entre el derecho a la información y la tentación de los poderosos a guardar sus secretos ha dado grandes historias al cine, algunas tan destacadas como “All the President’s Men” (1976), dirigida por Alan J. Pakula e interpretada por Robert Redford y Dustin Hoffman.

Cuatro premios Óscar para esta historia que recreó la investigación del caso Watergate, el mayor escándalo de corrupción política de Estados Unidos y que acabó con la presidencia de Richard Nixon por el trabajo de dos redactores del Washington Post, legendarios entre los profesionales del periodismo, Bob Woodward (Redford) y Carl Bernstein (Hoffman).

También es un homenaje al periodismo de investigación “The Insider” (1999), dirigida por Michael Mann, en la que Al Pacino, ayudado por Russell Crowe, ponen contra las cuerdas a las tabacaleras y su práctica de añadir sustancias adictivas a sus productos.

Mucho más reciente es “Spotlight” (2015) de Tom McCarthy, ganadora del Óscar a la mejor película, basada en el trabajo del equipo de investigación del Boston Globe que les valió el premio Pulitzer por destapar los casos de pederastia en la iglesia católica bostoniana.

La mayoría de los periodistas de las películas son héroes que desafían al poder y trabajan siempre al límite de la censura política o moral, aún a riesgo de perder su empleo e incluso perder algo más.

Ese duelo ha sido pocas veces mejor contado que en “Good night and good luck” (2005), de George Clooney, película protagonizada por David Strathairn y el propio Clooney que cuenta el enfrentamiento entre el famoso presentador de la CBS Edward R. Murrow y el senador Joseph McCarthy.

Aunque el periodismo político y de investigación ha sido el más llevado a la pantalla desde la mítica “Citizen Kane” (1941), de Orson Welles, el cine también ha reflejado otros géneros periodísticos.

Un ejemplo es la película sobre la entrevista del periodista británico David Frost (Michael Sheen) al expresidente de los Estados Unidos Richard Nixon (Frank Langella) en 1977 que rodó Ron Howard en 2008, “Frost/Nixon”.

El Nuevo Periodismo, esa mezcla de literatura y periodismo que tuvo tanto éxito en los años setenta, también ha tenido su reflejo en la pantalla con “Capote” (2005), de Bennett Miller, la historia del trabajo de investigación de Truman Capote sobre el asesinato de una granjeros de Kansas que plasmó en el libro “In Cold Blood”, para muchos obra que supuso el origen del Nuevo Periodismo.

La interpretación del fallecido Philip Seymour Hoffman le valió un Óscar y un premio BAFTA del cine británico.

Los reporteros de guerra también tienen sus películas icónicas como la australiana “The Year of Living Dangerously” (1982) de Peter Weir, con Mel Gibson y Sigourney Weaver, o la británica “The Killing Fields” (1984) de Roland Joffé, ambas ambientadas en el sudeste asiático.

Pero no todo han sido odas a la libertad de expresión y la épica del reporterismo, el cine también se ha encargado del lado oscuro de los medios de comunicación y quizás el primero que lo hizo (con permiso de Welles) fue Sidney Lumet al advertir del excesivo poder de la televisión en “Network” (1976) donde un veterano presentador (Peter Finch) anuncia que está dispuesto a suicidarse ante las cámaras para evitar su despido disparando así la audiencia.

La película ganó cuatro Óscar

El mismo fenómeno, la ética pisoteada con tal de conseguir audiencia, es el tema central de “Nightcrawler” (2014) en la que Jake Gyllenhaal encarna a un parado que descubre el filón de vender imágenes escabrosas a los medios.

Aunque seguramente la película que a muchos se les viene a la mente cuando se habla de cine y periodismo es “The Front Page” (1974) en la que Billy Wilder dirigió a Jack Lemmon en el papel de un periodista de sucesos dispuesto a abandonar la profesión para casarse y a Walter Matthau, como su director, dispuesto a cualquier cosa para retenerle.

En otras tres ocasiones se ha llevado al cine la obra de teatro original: “The Front Page” (1931), “His Girl Friday” (1940) y “Switching Channels” (1988), en la que la acción pasa de un periódico a una cadena de televisión.

 

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