(global) El alto precio de la verdad: 54 periodistas mueren asesinados en 2017

El informe elaborado por Reporteros sin Frontera confirma, además, que hubo 336 encarcelados y 54 secuestrados.

 

54 periodistas asesinados; 336 encarcelados y 54 secuestrados. Las cifras las entregó Reporteros sin Fronteras, dando cuenta de su informe anual de 2017.

Los datos son mejores que en 2016. Sin embargo, la ONG con sede en España es clara en explicar que no se trata de una mejora en las condiciones laborales de la prensa en el mundo, muy por el contrario, serían signo de un “desgaste” paulatino en las condiciones de ejercer la profesión, llevando a que muchos periodistas abandonen la labor.

La periodista Pepa Bueno de la cadena Ser en España explicó la dramática posición: “Cada dato favorable contenido en el informe es compensado por una realidad negativa que subyace bajo él. El aumento de las suscripciones a la prensa en Estados Unidos se debe a un presidente que odia a la prensa y que Gobierna a base de tuits enloquecidos, en parte contra ella. La mejora en las cifras de asesinatos obedece a un descenso en las coberturas de la prensa extranjera y local. Con cada alegría, un dolor”.

Alfonso Armada, presidente español de la organización, relató con más detalle lo expuesto por Bueno: Desde 2012 hay un descenso sistemático del número de periodistas asesinados. El abandono de zonas en conflicto como Siria, Libia o Yemén sería una de las razones que lo explicaría.

El informe 2017 entregó otro dato: las mujeres periodistas asesinadas duplican a las de 2016. El año pasado cobró diez víctimas. Todas realizaban periodismo de investigación.

El documento incluye apartados para todas las regiones del mundo. En el caso de América, el drama de la prensa se centra en la violencia de México y la figura de Donald Trump.

En 2017, once periodistas mexicanos fueron asesinados por las mafias y carteles que se disputan el poder territorial. Solo Siria supera la cifra mexicana. Desde 2012, año que asumió la presidencia Enrique Peña Nieto, 27 comunicadores han perdido la vida ejerciendo su labor.

Si bien en Estados Unidos no se reportan muertes de periodistas, la organización criticó el clima hostil creado por el presidente Donald Trump: “Los ataques constantes de Trump a los medios de comunicación por difundir supuestas noticias falsas y el constante uso que su Administración hace del término “hechos alternativos” han instalado en Estados Unidos un clima hostil contra el periodismo propio de regímenes totalitarios, del que otros “depredadores” de la libertad de prensa mundial toman buena nota, lo cual resulta extremadamente preocupante. “Es inconcebible que, desde la Casa Blanca, se aliente la teoría de que los hechos son interpretables”, denunciaron en el informe.

Asia, el continente más represor
Más de veinte informadores fueron reprimidos y asesinados en el continente. Los crímenes en India y Filipinas, el Estado Islámico en Afganistán y lo que ha ocurrido con los periodistas que tratan de dar cuenta la situación humanitaria del pueblo rohingya, dan cuenta de la urgencia de crear nuevas leyes de protección para la prensa.

Otros ejemplos señalados por Reporteros sin Fronteras son las condenas a muerte de Corea del Norte; la guerra sin cuartel que libra el régimen vietnamita contra sus blogueros o la gran cantidad de periodistas presos en China.

Europa y la libertad de prensa
El problema de Europa es la merma de espacios para la libertad de prensa. Así lo advirtió la ONG.

Si bien Rusia sigue siendo denunciado como un país “mortífero” para la prensa, la preocupación del año que pasó estuvo concentrada en las normas con las que España, Francia, Alemania e Inglaterra buscan poner freno al periodismo.

Turquía también es señalando como un país opresor para la libertad de prensa. “El régimen de Recep Tayyip Erdogán no retrocede en su órdago para eliminar del mapa cualquier rastro de periodismo independiente. Los procesos judiciales contra periodistas se han alargado todo el año, mientras las autoridades judiciales abusan de la prisión provisional para tener entre rejas a decenas de informadores”, sostienen acusando que –junto a China- son las mayores cárceles de periodistas en el mundo.

Oriente Medio: autocensura y abandono de la profesión
“No lejos de Turquía, la violencia extrema de las guerras en Siria, Irak, Yemen y Libia sigue arrojando un balance desolador para la libertad de prensa en la región. En 2017, las guerras en la región se cobraron la vida de al menos 22 informadores, del total de 54 que se registraron en todo el mundo: 12 en siria, ocho en Irak y dos en Yemen. Estos países, además, siguen siendo auténticos agujeros negros de la información, en los que reina la impunidad. No obstante, la cifra de muertos es inferior a la registrada en años pasados. Destaca el caso de Libia, donde por primera vez desde que comenzó la guerra no se han registrado muertes. Los motivos, sin embargo, no son nada positivos, como ya se ha comentado, ya que muchos periodistas de estos países han optado por abandonar su oficio y ejercer otra profesión menos peligrosa”, dice el estudio.

En el Golfo, en tanto, denunciaron la ofensiva de Arabia Saudí, Bahréin, Egipto y Emiratos Árabes Unidos contra la cadena de noticias Al Jazeera. Mientras, en el Magreb, “destaca el caso de Marruecos, la ola de protestas en el Rif ha concentrado gravísimos ataques a la libertad de información y se ha transformado en otro tabú informativo, junto a la monarquía, el Islam y el Sáhara Occidental. A finales de año, ocho informadores estaban en prisión por haber cubierto las protestas rifeñas”.

África, el abandono del periodismo
El continente africano se ha convertido en la insignia del abandono de la profesión. Cinco periodistas fallecieron este 2017. Sin embargo, la cifra está lejos de encerrar algún dato positivo.

El balance que hace Reporteros sin Fronteras es que la tendencia de cierre de medios de comunicación o la huida forzada de los periodistas de las zonas de conflicto es una tendencia al alza. “No existe una estadística al respecto, pero es muy posible que África sea el continente en el que más medios de comunicación han cerrado en los últimos tres años, o bien arruinados o bien obligados por la extorsión y la persecución de autoridades que no aprecian las informaciones críticas, o simplemente independientes, que traten asuntos que preferirían que se mantuvieran ocultos, y que se atrevan a dar espacio a la oposición”, informaron.

“El hombre que dice la verdad pone su vida en peligro”

Hannah Arendt