(esp) Crisis de comunicación en Doctoralia: laSexta descubre que cualquiera puede hacerse pasar por médico y autocolocarse estrellas

El programa Equipo de investigación de laSexta ha vuelto a poner en su punto de mira al sector sanitario. En esta ocasión, Gloria Serra y su equipo han destapado las flaquezas de una de las plataformas con mayor peso en el mundo digital: Doctoralia. Esta web se creó en 2007 por dos médicos y un tecnólogo. Sus fundadores se dieron cuenta de que los pacientes estaban adquiriendo un rol más activo y… digital. Es decir, no solo usaban la red para resolver necesidades relacionadas con la salud, sino también para buscar información sobre ese especialista que le habían recomendado, sobre el cirujano que se iba a encargar de intervenir a su familiar o sobre el pediatra que le habían asignado a su hijo.

En este cambio de paradigma, los creadores de Doctoralia entendieron que faltaba una solución que permitiera a los pacientes preguntar, opinar o encontrar al profesional de la salud que mejor se adaptase a sus necesidades. Y, por otro lado, que también fuera útil para que el médico pudiera ganar reputación digital, llegar a más pacientes y ofrecer sus servicios profesionales privados.

No obstante, parece que 11 años no han sido suficientes para subsanar todas sus debilidades. El programa Equipo de investigación ha demostrado que Doctoralia no cuenta con los filtros de seguridad necesarios como para que un paciente deposite su confianza en los médicos que en ella aparecen. Cualquiera puede registrarse como profesional sanitario. Pero además, durante el programa se expone que cirujanos denunciados hasta en 18 ocasiones por negligencias médicas cuentan con toda una ristra de comentarios y puntuaciones a través de estrellas que destacan su excelencia.

Cirujanos con 18 denuncias aparecen con 5 estrellas en Doctoralia
En el programa titulado Precarios digitales, se critica la explotación salarial que sufren personas que han encontrado trabajo en compañías que han surgido en el ámbito digital o a través de aplicaciones móviles. Pero además, explican que hay plataformas digitales que se han convertido en cartas de presentación de todo tipo de profesionales, entre ellos, médicos.

María José Barba, cirujana plástica con 30 años de experiencia laboral, es uno de los profesionales cuyos datos y fotos aparecen en plataformas digitales. “Ha cambiado la forma en la que el paciente nos intenta encontrar”, explica. La doctora está registrada en Topdoctors, una plataforma en la que es imprescindible acreditar la colegiación médica para darse a conocer. También aparece en Doctoralia y por ello paga “trescientos y pico euros al año”. En este último caso, no se le ha pedido ningún documento para verificar su identidad y demostrar que es médico para que su perfil aparezca en la plataforma.

La estrella, el sistema para generar confianza hacia el médico
Cuando contemplamos la fotografía de una persona, puede inspirarnos confianza o rechazo, pero nunca indiferencia. Este es uno de los recursos de los que se vale Doctoralia para generar tráfico hacia su plataforma y para mejorar la reputación de los médicos que en ella “se anuncian”. Pero también cuenta con una sección de comentarios y un sistema de puntuación basado en el número de estrellas. ¿Quién controla que son los propios pacientes los que opinan del profesional y no es él mismo quien vierte opiniones favorables en su perfil para ganar reputación?