(esp) El giro inesperado de la prensa catalana: el futuro pasa por reforzar el negocio en Madrid

Los principales diarios editados en Cataluña (El Periódico de Catalunya y La Vanguardia) se han dado cuenta, especialmente en los últimos meses con el proceso independentista catalán, que el futuro de sus negocios pasa inevitablemente por Madrid y en menor medida por las informaciones generadas en resto de España. Las visitas a sus páginas web de lectores ‘foráneos’ se han incrementado de manera notable, una tendencia que ya comienza a tener consecuencias entre los contenidos que ofrecen estas cabeceras. Podría ser el inicio del fin de un ‘localismo’ que hasta el momento les ha reportado numerosas ayudas públicas por parte de los ejecutivos que han ocupado la Genralitat.

Ambas cabeceras del Grupo Zeta y Godó han fijado la capital de España como base de una estrategia adicional y fruto de ello es la publicación de menos noticias de ámbito catalán y más de carácter nacional. Un aperturismo que muchos ven como oportunista en unos momentos muy críticos para la prensa en general y para diarios como El Periódico de Catalunya en particular con un ERE sobre la mesa que podría suponer el despido de 177 trabajadores.

La premisa fundamental es extender su influencia lejos de sus fronteras ‘naturales’, pero también ganar nuevos lectores que les permitan incrementar sus ingresos tanto en la vía digital como en la impresa. De hecho, en el caso de El Periódico de Cataluña y a pesar de ese ERE del que hablábamos la idea sería incluso la puesta en marcha de una edición impresa de Madrid, algo que seguiría la línea de la web donde existe una versión nacional y otra local.

En el caso de La Vanguardia el diario de Godó se ha ido alejado de la línea soberanista a medida que el famoso procés iba haciendo aguas. Este alejamiento ha estado acompañado de un descenso de las inversiones publicitarias y ayudas públicas fruto de la inestabilidad catalana, así que ahora el objetivo es ampliar su target y poder llegar a otros públicos no tan nacionalistas que le permitan como a su principal rival una serie de ingresos más que necesarios para sus maltrechas cuentas.