(esp) La final de la Copa del Rey en televisión, en peligro

Sólo faltan 19 días para que el estadio Wanda Metropolitano acoja la final de la Copa del Rey que este 2018 disputarán el FC Barcelona y el Sevilla y la gran duda de esta cita se centra en el ámbito de la televisión. Por el momento la retransmisión no cuenta con cadena adjudicataria y el escenario se complica aún más cuando nos encontramos en pleno proceso electoral a la presidencia Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y tras el rechazo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a las propuestas de comercialización de derechos remitidas por el propia Federación y referentes a la final de la Copa del Rey y de la Supercopa de España.

Por un lado el próximo 9 de abril Juan Luis Larrea y Luis Rubiales se disputarán convertirse en presidente de la RFEF tras la polémica salida de Ángel María Villar. Sin embargo, el tiempo corre en contra y la final de la Copa del Rey se acerca por lo que el proceso de su venta a algún operador también se postula como un tema relevante y urgente dentro de este organismo, especialmente por la repercusión mediática y sobre todo económica que genera un evento de estas características.

Es por ello que la reformulación de las bases para la comercialización de estos derechos debería de ser remitida cuanto antes a Competencia para que dictamine si el nuevo texto se articula conforme al Real Decreto Ley 5/2015, algo que no ocurría con el que remitió la Federación el pasado 28 de febrero. De hecho, la CNMC se ha mostrado muy crítica con la propuesta realizada por la RFEF y ha realizado un buen número de apreciaciones al respecto.

Los argumentos de Competencia
Competencia ha sido clara y directamente ha solicitado a la Federación que “reformule la convocatoria para recibir las ofertas de forma transparente, competitiva y no discriminatoria”. En concreto la CNMC considera que “el borrador del concurso para adjudicar los derechos y elegir al operador que retransmita los partidos de la final de la Copa de S.M. el Rey y de la Supercopa de 2018 remitido por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) no cumple ninguno de los requisitos exigidos por el artículo 4.4 del Real Decreto-Ley 5/2015”.

De manera adicional Competencia añade que la RFEF “tiene que revisar las obligaciones comerciales que limitan la capacidad de los adjudicatarios para explotar comercialmente los derechos audiovisuales adquiridos” y “que la documentación aportada no concreta suficientemente los lotes o derechos objeto de la comercialización, si estos se licitan de forma independiente o agregada y cuál es el contenido y alcance de cada uno de los eventuales lotes de derechos”.

Según recuerda el dictamen de Competencia el Real Decreto Ley 5/2015 indica que cada tipo de contenido audiovisual que la RFEF tenga intención de licitar debe ser desarrollado de manera exhaustiva, identificando para cada uno de ellos su contenido exacto (tanto derechos principales como accesorios), así como su modalidad de emisión y su carácter exclusivo o no, evitando duplicidades en las denominaciones que puedan llevar a error, así como inconsistencias en la definición de los propios derechos.

El foco también se pone en torno a la supuesta discriminación de los operadores de pago a la hora de pujar por la emisión de la Supercopa de España que tendrá lugar en agosto. Con la ley en la mano “toda comercialización de derechos que la RFEF tenga intención de licitar a nivel internacional deber ser objeto de informe previo ante la CNMC. Esto supone que el contenido del presente informe no puede hacerse extensivo a la explotación de los derechos en otros ámbitos geográficos fuera de España”. Finalmente Competencia advierte a la Federación que también debe determinar “cómo va a explotar todos los derechos que se excluyen expresamente de la licitación (por ejemplo, DVD o móvil). En caso de que no los vaya a explotar, los mismos deberán ser devueltos a los clubes de fútbol participantes en estos eventos, tal y como prevé el artículo 4.7 del Real Decreto-ley 5/2015”.

Así las cosas la emisión de la Copa del Rey se encuentra en el aire y los aficionados comienzan a impacientarse por conocer sí podrán ver o no una cita tan relevante a través de la televisión. Fuentes del sector apuntan a que los principales postores del concurso serían TVE y Telecinco, que en los últimos años ha sido la encargada de emitir el choque el pasado año coronó de nuevo al Barça como rey copero por excelencia.