(global) Spotify vale un 13% más tras su debut en Wall Street

Finalmente, la plataforma musical online Spotify ha conseguido vencer a los pronósticos más agoreros, los que lanzan la señal de alarma ante la salida a Bolsa de un gigante de Internet, y ha conseguido materializar un debut bursátil que le llevó a las pocas horas a elevar su valor un 26%, para cerrar la sesión con una revalorización del 12,89%.

El debut de Spotify en el selectivo tecnológico de Wall Street, el Nasdaq 100, se ha convertido en la venta directa de acciones más exitosa de la historia. Esta fórmula poco habitual supone evitar emitir nuevas acciones o tener que fijar su precio y, al mismo tiempo, eludir el pago de comisiones a los bancos intermediarios.

Con el éxito del primer día en el parqué de la plataforma de música en streaming, se abre un nuevo para muchas empresas tecnológicas de nuevo cuño, evitando las dificultades regulatorias, las incertidumbres y los sobrecostes de una oferta pública de acciones, como demuestran los ejemplos de Snap o Twitter, entre otros.

Una de las peculiaridades de esta cotización directa es que se desconoce con anterioridad el momento en el que empezará la cotización, por lo que no se da la clásica escena del “toque de campana” en la apertura. Así, el mercado estaba a la expectativa cuando se produjeron los primeros intercambios de acciones de Spotify, marcando un precio de salida de 165,90 dólares, casi un 26% por encima de la referencia establecida por la Bolsa de Nueva York.

Tras varias fluctuaciones, los títulos de la plataforma musical sueca cerraron su primera sesión de cotización en un precio de 149,01 dólares, un 12,89% más que el precio de referencia. Este cierre supone valorar a Spotify en 26.500 millones de dólares, superando así las expectativas que la compañía sueca, el regulador Securities and Exchange Comission (SEC) y los analistas habían fijado para su estreno bursátil.

De hecho, los augurios previos no eran muy favorables para Spotify, especialmente por la precipitada salida de una de sus principales accionistas de referencia pocas horas antes de su salida a Bolsa. Se trata de la también sueca Telia, que vendió preventivamente su participación del 1,4% a varios inversores institucionales, embolsándose más del doble de lo que había pagado por ese paquete en 2015.

Sin embargo, puede que hoy Telia se arrepienta de esta decisión, especialmente teniendo en cuenta el beneficio que han conseguido los dos cofundadores de la plataforma, Daniel Ek y Martin Lorentzon, que ostentan un 9% y un 12% del capital de la compañía y que, respectivamente, han ganando 2.400 y 3.400 millones de dólares sólo en la jornada de ayer.

Mientras, desde los mercados se advierte contra un exceso de optimismo tras el buen resultado cosechado en el primer día de Spotify en Wall Street. La creciente competencia en el streaming musical y la volatilidad de los valores de las nuevas compañías tecnológicas son los principales argumentos a favor de la cautela.

De hecho, Daniel Ek ya advirtió antes del debut en el Nasdaq 100 que en el año fiscal 2018 Spotify seguirá un año más sin alcanzar beneficios, presentando pérdidas operativas por valor de entre 230 y 330 millones de euros, cifra que incluiría el coste de su debut sobre el parqué y que supondría 1.000 millones menos en pérdidas respecto a 2017.

Con esta salida a bolsa, Ek y Lorentzon mantendrán el control de la compañía, con un 80% de los derechos de voto en su consejo de administración. Su compañía cuenta con 71 millones de suscriptores de pago en 61 países y 159 millones de usuarios activos.

Además, prevé continuar aumentando sus ingresos, desde 2.370 millones de dólares en 2015 a 4.990 millones en 2017 y con una proyección de ingresos por encima de los 5.000 millones para el conjunto de 2018. Queda por ver si Spotify consigue mantener las buenas perspectivas o si sus próximos resultados anuales supondrán un nuevo choque con la realidad.