(global) La UE exigirá a las plataformas on demand un 30% de contenido europeo

La aparición de las plataformas de streaming causaron una serie de revisiones tanto en la manera de producir contenidos como en las legislaciones nacionales, dado el carácter transnacional de la difusión digital. Entre esas revisiones debe considerarse ahora -como punto de partida a una ofensiva que seguramente crezca en otros territorios- la de los europeos. Ayer se anunció que los operadores como Amazon o Netflix deberán tener en sus catálogos un 30% (en realidad un poco más: un tercio) de contenidos producidos en territorio europeo, ya sea con capitales propios o a través de fondos de producción de los países. Esto implica crear una oportunidad para los productores europeos en el preciso momento en el que la actividad crece en cantidad de suscriptores.

El problema con el que se encuentran todos los países al aparecer esta clase de plataformas es siempre el mismo: lidiar con bibliotecas preestablecidas que, por otro lado, cobran regalías en Estados Unidos. Netflix comprendió antes que sus competidores que era importante tener también contenido local, que eso fidelizaba a gran parte de sus usuarios. También que ese contenido tenía que tener, en general, forma de serie, y eso es lo que está sucediendo en el mundo hispanohablante con sucesos como el reciente La casa de papel. Si la normativa es finalmente aprobada -y todo indica que así será-, Europa tendrá mayor presencia en otros territorios del que tienen, por ejemplo, los productores latinoamericanos.

De allí que sea realista pensar que alguna legislación de este tipo será pronto discutida en otros países, lo que llevará a los gigantes del streaming a replantear algunas de sus estrategias y de grillas. Originalmente, Netflix pensaba que, una vez estabilizada la cantidad de usuarios y, sobre todo, zanjados los problemas de derechos y exclusividades que son diferentes de territorio a territorio, podía unificar esa grilla. Pero si cada país o continente le impone cuotas, eso será bastante difícil. Por otro lado, para quienes lleguen al campo en los próximos tiempos -recuérdese que Disney anunció su plataforma para 2019-, también implica una readecuación de estrategias.

En general, Netflix -que es el fiel de la balanza en estos casos- tenía como estrategia llegar a un 20% de contenido producido localmente en cada uno de los territorios en los que se encuentra afincado. Pero la cota que impondría la comunidad europea -en un momento en el que la televisión de aire y el cable tradicionales están en baja- cambia las reglas de juego de un modo importante, además de poder generar un “efecto contagio”, como mencionamos. Será interesante ver qué otras legislaciones aparecen de aquí en adelante, más allá de -como sucede en Argentina- la aplicación de tributos como el IVA.