Las plataformas de ‘streaming’ ya invierten casi tanto dinero en contenido como los medios tradicionales

(GLOBAL) Netflix y Amazon ya rozaron el año pasado las cifras de presupuesto de los gigantes tradicionales, como Disney o FOX, y todo apunta a que este año las tornas pueden cambiar definitivamente. ¿Estamos ante el inminente ‘sorpaso’ del VOD?

La guerra por el contenido original sigue su curso, y los frentes siguen claros: los grandes medios tradicionales, que hasta ahora habían dominado sin muchos problemas el audiovisual norteamericano -y, en lo que respecta al cine y las series, también de alcance mundial-, se enfrentan a las nuevas plataformas de ‘streaming’, que ya se han hecho un hueco no sólo en la industria, sino también en los hábitos de consumo de los espectadores. Y esto último era lo realmente importante. En los últimos datos que conocemos del año 2017, además, observamos la tendencia ascendente de sus presupuestos, y parece inevitable que en este mismo año la balanza entre ambos actores vaya a equilibrarse. Incluso a intercambiarse. Ya no es una cuestión de recursos, pues todos están demostrando su potencial económico. Ahora lo será de cantidad y calidad del contenido original, el más importante campo de batalla en esta emocionante guerra por el control del audiovisual contemporáneo.

Según datos de Parrot Analytics, Netflix acabó el pasado año como el quinto medio que más dinero ha invertido en contenido, con un total de 6,3 miles de millones de dólares, por detrás -por orden de mayor a menor- de NBCUniversal (10,2), FOX (8,0), Time Warner (8,0) y Disney (7,8). En este 2018 tiene pensado gastarse hasta 8 billones, lo que, con los últimos datos como medida de comparación, la posicionaría con toda probabilidad en el Top 3 de las marcas más competitivas del sector. Y esto por hablar de dinero: a nivel social, gracias a un agresivo -y efectivo- departamento de márketing, ya tiene un espacio privilegiado que se extiende en cerca de 200 países alrededor del mundo. Su nombre es sinónimo de cine en casa, y sus aspiraciones a conseguir premios cinematográficos y firmar producciones con algunos de los mejores directores del momento -desde Martin Scorsese hasta Alfonso Cuarón- debería preocupar a más de uno en la industria.

Pero no todo va a ser un camino de rosas para Netflix. Los competidores vienen fuerte, y no son necesariamente las empresas tradicionales. Hay quien viene a plantarle cara en su propio terreno. Es el caso claro de Amazon Prime Video, que tan sólo se sitúa dos posiciones por debajo en el gráfico de presupuestos (es la séptima), pues invirtió en 2017 un total de 4,5 miles de millones de dólares en contenido original. Según informó a principios de año, su intención es gastar en este 2018 medio billón más, y llegar a los 5, una progresión significativa aunque no a la altura -monetaria, al menos- de los primeros de la tabla. Sin embargo, aunque en el campo del ‘streaming’ son estos dos los internacionales, no olvidemos a los que vienen con fuerza. Y, sobre todo, no olvidemos que, en estos tiempos de cambio, la situación puede cambiar mucho de un año a otro. Atención, por ejemplo, a Hulu: aunque se queda en esta tabla con una modesta cifra de 2,5 billones, su CEO anunció a principios de año que tienen la capacidad de invertir entre 20 y 30 billones.

Como decíamos, las posiciones cambian rápido. El próximo 2019 viviremos la llegada al sector de -mínimo- dos nuevas plataformas de ‘streaming’: las de Disney -actualmente el cuarto de la tabla- y Apple -en el puesto número 11-, algo que puede remover mucho la situación. Sin embargo, de momento sólo podemos ir recopilando los datos que nos llegan de las plataformas -siempre bastante opacos, ciertamente- y especular sobre cuál será el futuro del contenido original en el sector audiovisual estadounidense, que, habitualmente, marca la pauta para la tendencia mundial. ¿Es la continua subida del presupuesto en contenido original una burbuja que amenaza con explotar? ¿Quizás una lucha por ver quién tiene el bolsillo más grande? En cualquier caso, ¿habrá un ‘sorpaso’ de las nuevas marcas a los gigantes tradicionales? No tardaremos mucho en descubrirlo, desde luego.