El periodismo deportivo venezolano llora la muerte de José Visconti

VENEZUELA-El periodismo deportivo venezolano ha perdido a uno de sus más insignes representantes. José Visconti falleció este domingo a la edad de 70 años.

Viscontí nació en Caracas el 30 de diciembre de 1948. A los 13 años ingresó al Seminario Interdiocesano de Caracas para formarse como sacerdote, sin embargo, en 1968 decidió inscribirse en la escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela.

Se inicio en el periodismo en 1969 con el diario La República, donde se encargaba de cubrir los sucesos. Un año después su jefe de redacción, Rafael Fuentes Plaza, decidió promoverlo al área deportiva, fuente que lo dio a conocer.

Estuvo en los medios más importantes del país como El Nacional, El Universal, El Diario de Caracas, RCTV y Meridiano.

Fue el ancla de la sección deportiva de El Observador donde popularizó sus más célebres frases: “Mis deportivísimos amigos” y “Sacándola de jonrón”.

Paralelamente también incursionó en la enseñanza académica. Dictó las cátedras de Homilética y Pastoral de los medios de Comunicación Social. Fue docente de la Universidad Católica Santa Rosa donde impartió clases de Periodismo, Periodismo Deportivo y Comunicación e Iglesia.

Pese a no completar sus estudios como seminarista, siempre estuvo ligado al mundo católico, de hecho, en 1985 fue el encargado de animar el encuentro del papa Juan Pablo II en el Estadio Universitario de Caracas ante más de 70 mil jóvenes que querían presenciar la primera visita del Sumo Pontífice a Venezuela.

En 2014 publicó su libro Francisco: El papa de los pobres, sobre la vida y obra de Jorge Bergoglio.

Sus problemas de salud lo fueron alejando de las pantallas. Sufrió de cáncer de piel y de próstata, enfermedades que superó con la alegría que lo caracterizaba. También presentó una isquemia cerebral, pero este domingo no pudo resistir una intervención quirúrgica de emergencia. Casualmente partió al cielo este 6 de enero, una fecha emblemática para el deporte y la religión católica, sus dos grandes pasiones.

Su carisma al momento de narrar las noticias deportivas, su humildad y solidaridad quedarán por siempre en los corazones de los venezolanos y en especial de sus “deportivísimos amigos”.