(AR) Murió Luis María Stanzione, el tipo que cambió la radio desde Mar del Plata

Con un estilo personal y cautivante, hizo escuela en AM Continental y también en emisoras marplatenses, desde las cuales condujo ciclos memorables y ganó un Martín Fierro.

El sábado a la tardenoche un infarto acabó inesperadamente con la vida de Luis María Stanzione. Tenía 67 años y no presentaba complicaciones. El jueves había participado de una cena con varios periodistas marplatenses en la que fue el principal centro de atención por sus recuerdos y anécdotas.

Nacido en la localidad bonaerense de Lobos, Stanzione estudió locución en Buenos Aires y allí comenzó a trabajar en radio con importantes repercusiones, aunque fue su mudanza a Mar del Plata la que terminó de consolidar su carrera con emisoras que volvió exitosas y programas que hicieron escuela.

Había nacido en Lobos el 26 de junio de 1951. Estudió locución en Capital Federal, donde empezó a trabajar con tan solo 16 años dentro del rubro publicista gracias a su creatividad para los jingles. Luis María era un gran músico, tal como podía verse en su último programa televisivo “Los libros y la noche” (por canal 10 de Mar del Plata), donde cerraba cada envío tocando el piano.

Pero fue su carrera en la radio a partir de la década del ’80 la que lo consagró como un prócer de los medios. Por un lado, con el recordado programa “La Cuchara” en AM Continental. Pero, en simultáneo, desarrollando a su vez un vínculo laboral con Mar del Plata que resultaría fundamental para ambos.

Su programa “Música vinilo” en el 93.3 del dial marplatense fue una de las primeras experiencias exitosas que ofreció el estrenado formato FM en todo el país. Al punto que Pelo –la legendaria revista de rock- lo eligió como el segundo mejor envío radial argentino de 1983.

Luego comenzó a trabajar en la histórica AM marplatense LU6 radio Atlántica, donde inició con el músico y humorista Kelo Arenz una dupla que continuaría en otros ciclos. Como, por ejemplo, “Perdidos en la noche”, programa televisivo que Stanzione condujo durante principios de los ’90 en el 10, uno de los dos canales de aire que tuvo Mar del Plata.

Tiempo después asumiría como director de LU9 Radio Mar del Plata y su primera gestión se vería refrendada por cuatro Martín Fierro y otras tres nominaciones. Además, recibiría el premio a la Mejor Animación y Conducción de 1992 por su labor en “Parece mentira”, programa que compartía con Adolfo Castelo en la emisora marplatense.

Existe en YouTube un video sobre el preciso momento en el que se produce esta premiación. Una vez que escucha su nombre como ganador, Stanzione se dirige directamente al escenario para recibir la estatuilla, aunque es detenido permanentemente por distintos colegas que lo paran para felicitarlo. Los conductores le exigen apurarse y entonces, cuando sube, dice unas breves palabras: “Uno cree que este premio le pertenece. Pero solo subo a recibirlo. Es también de toda la barra formidable de la radio. Y también de Mar del Plata, la ciudad que me contiene”.

Efectivamente, Mar del Plata recibió, abrazó y elevó a Luis María Stanzione a una categoría que tal vez Buenos Aires no le hubiese terminado de conceder. No porque Stanzione no tuviera el talento y el entusiasmo para lograrlo, sino porque en verdad ambos se vieron potenciados a partir de su mudanza a la costa.

Desde allí Luis María pudo depurar su inconfundible sello de conductor – anfitrión: un tipo que era capaz de llevar el liderazgo en una transmisión de muchas horas y con muchas participaciones. Buscando el equilibrio entre el celo por el contenido y la necesidad por volver entretenido a ese contenido. Un movimiento pendular entre la seriedad y el humor, que más que humor era en verdad picaresca: no se trataban de chistes con remate fácil, sino de guiños para ser entendidos.

Más allá de las reverencias que mereció por su trabajo en Continental (y también en AM Rivadavia), Stanzione además generó un particular vínculo con todo el corredor de la Costa Atlántica porque en los ’90 una extensa cadena de FM locales hizo llegar sus programas a todas las ciudades balnearias. En su fundamental trabajo enciclopédico Días de Radio, Carlos Ulanovsky definió a Luis María Stanzione como el “creador de un personal estilo de comunicación” y no se equivocó.

Ya entrados los 2000 y pasada su juventud, Luis María Stanzione se guardó para sus post 50 dos proyectos interesantes que conservaba hasta la actualidad. Uno era la dirección de “Estación vinilo”, responsabilidad que de todos modos no le impedía llevar adelante su propio ciclo, “De primera”. Ahí jugaba de local y en el formato que mejor conocía, pero de manera descontracturada, dejándose llevar por la experiencia y el oficio. Con cultura y viveza hablaba de actualidad, daba lugar a colaboradores y llevaba adelante entrevistas geniales. Como buen músico, Luis María sabía tocar pero también escuchar.

Y además hacía “Los libros y la noche”, un producto gourmet que lo repuso en la tele marplatense de otra manera. El envío, inaugurado en 2005, duraba cinco minutos en los cuales Stanzione hablaba sobre una novedad literaria en particular. Lo hacía a su manera, sentado en una mesa, mezclando entre luces tenues algunos comentarios del libro con experiencias personales. Recomendaba, esencialmente, lo que le interesaba. Comenzó en canal 8 y luego pasó al 10, sobre la medianoche. El programa siempre terminaba con Luis María tocando algo distinto en un piano y repitiendo la misma frase: “Acordate que, si tenés un libro esta noche, no te vas a dormir solo”.