La trama oculta detrás del achique de QM Noticias: Reducción de personal y pauta provincial

A mediados del año 2012 hizo su aparición Digo TV, un canal de televisión creado por Gastón Duprat y Mariano Cohn, los creadores de Televisión Abierta, por pedido explícito del por entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. Ubicado en el puesto 32 de la grilla de la Televisión Digital Abierta (TDA), contaba con el apoyo del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires y Radio Provincia.

Por orden del gobernador, el frugal presupuesto del canal que operaba físicamente en el subsuelo del Teatro Argentino de La Plata fue destinado a equipos, especialmente cámaras de estudio, switchs, adaptadores de lentes y demás artículos específicos para filmar en estudio.

Durante la trágica inundación que, el 2 de abril de 2013, azotó a la ciudad de La Plata, las instalaciones del Grupo Cielo, pertenecientes a Guillermo Montes, sufrieron importantes pérdidas en maquinaria y mobiliario. En aquel entonces, Montes sacó a relucir su vieja amistad con Enrique “Pepe” Albistur, ex secretario de Medios imputado por malversación de fondos, y logró que más de media docena de equipos de Digo TV pasen “a préstamo” a Grupo Cielo. Estos equipos fueron el puntapié inicial para la señal QM Noticias y los primeros programas producidos en los estudios del Grupo Cielo, en la calle 532 de La Plata.

Guillermo Montes, no obstante, nunca logró convencer a sus amigos del poder para que su señal salga en la grilla analógica en toda la provincia pero sí en la digital, a través de decodificador.

Dicho en criollo, si así lo quisieran las autoridades de la empresa, QM podría verse en la grilla analógica aunque sólo en la ciudad de La Plata, a través del canal 5, pero dado que la antena está colocada y el transmisor apagado para abaratar costos, esto es imposible. Sin embargo, la familia Montes utiliza este relato para victimizarse y asegurar que el canal no tiene aire, cuando en realidad sí lo tiene aunque solo en la capital provincial y no en el resto del territorio bonaerense. De esta manera se da una llamativa paradoja: al canal QM, cuyo slogan es “el canal de los 15 millones de bonaerenses”, no lo ve prácticamente nadie.

Además, vale recordar que QM ganó la licitación para salir en la TDA, lo que le valió una fuerte enemistad con el diario Hoy, que resultó perdedor de la misma. Sin embargo, desde la gerencia decidieron tampoco utilizarlo.

Fue justamente por esta razón que Guillermo Montes ordenó, hace ya más de dos años, una feroz política de salarios bajos y convocatorias ad honorem. Así, por ejemplo, una conductora del prime time de la mañana de su radio, con cuatro horas diarias de trabajo, cinco días a la semana, cobraba apenas 3.500 pesos de bolsillo. Del mismo modo, una panelista del programa Demasiado Humo, con tres apariciones semanales en vivo, cobraba la irrisoria suma de 2 mil pesos mensuales; si es que tenía la suerte de tener un sueldo y cobrar a tiempo. Dado que estos salarios se encontraban, además, por debajo de lo que estipula la ley, muchos de ellos se llevaban a cabo bajo la modalidad “en negro”, agregando a los sueldos magros la evasión de impuestos.

Con el cambio de gobierno la situación financiera del canal se agravó notablemente. Prueba de ello son cheques que no alcanzaban los 5 mil pesos, rechazados por falta de fondos, o préstamos solicitados en negro a oscuros personajes, hoy imputados en causas judiciales vinculadas al manejo de los planes del ministerio de Industria de Débora Giorgi, por montos que alcanzaron los 4 millones de pesos.

Cuando el Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos (SATSAID), los intimó a poner a sus empleados en blanco hacia finales del 2016, la situación se volvió desesperante. El golpe de gracia vino, no obstante, en el 2017, cuando la provincia les exigió la devolución de los equipos que Digo TV les había prestado años atrás.

Acorralado, Guillermo Montes dio cuatro órdenes precisas. La primera, a comienzos de este año, fue la de dar de baja todos los programas del turno mañana. La segunda y más recientemente, ordenó finalizar todos los programas transmitidos en vivo. En tercer lugar, intentó evitar una avalancha de juicios laborales diciéndole a sus empleados que las suspensiones vienen a colación de una supuesta conspiración entre AFSCA y ENACOM, que se empeñaron en extinguir un canal que, de todos modos, nadie veía. Y finalmente, Montes dejó entrever la posibilidad de que el canal retome su programación en vivo en el mes de febrero, cuando la verdadera intención sería evitar pagar los sueldos correspondientes a la temporada de verano e ir desligándose paulatinamente y sin demasiadas quejas de los trabajadores salientes.

Las expectativas, hoy por hoy, son dos. Una de mínima y una de máxima. La de mínima es que los empleados despedidos crean la descabellada teoría y evitar así potenciales juicios laborales que, dado los magros sueldos en negro y por debajo de la ley, seguramente perdería la empresa. La de máxima, que los reclamos de los trabajadores que se quedaron afuera de la programación genere la presión suficiente para que la provincia le otorgue un beneficio, en forma de dinero, equipos o un lugar en la grilla, al Grupo Cielo.

Montes tiene muy en claro que, si todo sale a pedir de boca, festejarán el fin de año con muchos menos empleados y la misma pauta provincial que gracias a esta artimaña, les rendirá mucho más que antes.