(global) El periodismo, más necesario que nunca

29/01/2018María G. Escrig.

Sencillez y humildad. Son las dos cualidades principales que debe tener un periodista honesto. Su oficio es sencillo: observar el mundo en el que vivimos y contarlo; ofrecer un servicio a la sociedad muy valioso, sin mentiras ni intereses. Estas fueron algunas de las ideas que defendió el director de uno de los periódicos de mayor difusión en España.

Antonio Caño, director de El País, visitó la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra el miércoles 17 de enero. El aula en la que impartió su conferencia se llenó de profesores, periodistas y alumnos ansiosos por aprender de las palabras de un profesional que está al frente de un medio conocido tanto en nuestro país como en Latinoamérica y con experiencia en un trabajo tan bonito como lo es el del periodista.

Como alumna de primero de Periodismo, mi atención se vio absorbida desde el principio. Conforme avanzaba la charla, me di cuenta de la responsabilidad que tienen los medios de comunicación y del papel fundamental que tienen los comunicadores, especialmente, en la época de cambio en la que nos ha tocado vivir. El periodismo es ahora más necesario que nunca y, sin embargo, no está suficientemente valorado ni reconocido.

Apenas llevo unos meses en la Universidad de Navarra y veo que cada día que pasa es una jornada de formación de calidad muy profunda. Aquí, la docencia es muy buena y nos exigen mucho desde el principio. No vale cualquier cosa. Ser periodista es mucho más que hablar frente a una cámara, charlar por la radio o escribir una columna los domingos. El periodismo de calidad no es periodismo aburrido sino el que realmente merece la pena y al que todos los estudiantes aspiramos, como nos recordó Caño en su conferencia. Nos enseñan a intentar no caer en el sectarismo, a diferenciarnos como profesionales y, sobre todo, a defender los derechos de los ciudadanos persiguiendo, con esfuerzo, la verdad para acercarnos a ella lo máximo posible. Una de las ideas que me llevé de esta charla fue que un periodista debe estar bien informado, no para fardar de conocimientos, sino para no dejarse engañar y poder servir humildemente a la audiencia.

Caño también criticó el deterioro del contenido periodístico en estos últimos años. En su opinión, muchas personas, a día de hoy, están predispuestas a consumir solo la información que quieren recibir. Nos conformamos con noticias falsas, incompletas y que, en ocasiones, parten de prejuicios. Además, el periodista consideró que la lucha contra la desinformación es un reto. España necesita lectores críticos ante los bulos, fake news o el movimiento de la posverdad, que tanto daño causan al periodismo de calidad. El invitado declaró, por otro lado, que la libertad de prensa en la democracia española debe ser utilizada por los periodistas para que, como profesionales, hagan bien su trabajo. El lenguaje sencillo, claro y directo es su herramienta principal para transmitir, con veracidad, la información a la ciudadanía.

La motivación de un periodista no debería encontrarse solo en el negocio ni en el deseo simple de vender a toda costa para llegar al mayor sector de la población. Se deben dejar atrás las mentiras y las trampas. Caño atacó el “entreteperiodismo”, expresión que utilizó para hacer referencia al contenido que, últimamente, ofrecen algunos medios de comunicación. Este es contrario a la información que, realmente, merece conocer la ciudadanía.

Sí, queremos que el periodismo sea rentable, pero nunca a base de vender cualquier cosa y a través de cualquier método. Este servicio debe ser rico en valores para contribuir a servir los demás y cumplir con el sentido de la profesión.

Sencillez y humildad. Son las dos cualidades principales que debe tener un periodista honesto. Su oficio es sencillo: observar el mundo en el que vivimos y contarlo; ofrecer un servicio a la sociedad muy valioso, sin mentiras ni intereses. Estas fueron algunas de las ideas que defendió el director de uno de los periódicos de mayor difusión en España.

Antonio Caño, director de El País, visitó la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra el miércoles 17 de enero. El aula en la que impartió su conferencia se llenó de profesores, periodistas y alumnos ansiosos por aprender de las palabras de un profesional que está al frente de un medio conocido tanto en nuestro país como en Latinoamérica y con experiencia en un trabajo tan bonito como lo es el del periodista.

Como alumna de primero de Periodismo, mi atención se vio absorbida desde el principio. Conforme avanzaba la charla, me di cuenta de la responsabilidad que tienen los medios de comunicación y del papel fundamental que tienen los comunicadores, especialmente, en la época de cambio en la que nos ha tocado vivir. El periodismo es ahora más necesario que nunca y, sin embargo, no está suficientemente valorado ni reconocido.

Apenas llevo unos meses en la Universidad de Navarra y veo que cada día que pasa es una jornada de formación de calidad muy profunda. Aquí, la docencia es muy buena y nos exigen mucho desde el principio. No vale cualquier cosa. Ser periodista es mucho más que hablar frente a una cámara, charlar por la radio o escribir una columna los domingos. El periodismo de calidad no es periodismo aburrido sino el que realmente merece la pena y al que todos los estudiantes aspiramos, como nos recordó Caño en su conferencia. Nos enseñan a intentar no caer en el sectarismo, a diferenciarnos como profesionales y, sobre todo, a defender los derechos de los ciudadanos persiguiendo, con esfuerzo, la verdad para acercarnos a ella lo máximo posible. Una de las ideas que me llevé de esta charla fue que un periodista debe estar bien informado, no para fardar de conocimientos, sino para no dejarse engañar y poder servir humildemente a la audiencia.

Caño también criticó el deterioro del contenido periodístico en estos últimos años. En su opinión, muchas personas, a día de hoy, están predispuestas a consumir solo la información que quieren recibir. Nos conformamos con noticias falsas, incompletas y que, en ocasiones, parten de prejuicios. Además, el periodista consideró que la lucha contra la desinformación es un reto. España necesita lectores críticos ante los bulos, fake news o el movimiento de la posverdad, que tanto daño causan al periodismo de calidad. El invitado declaró, por otro lado, que la libertad de prensa en la democracia española debe ser utilizada por los periodistas para que, como profesionales, hagan bien su trabajo. El lenguaje sencillo, claro y directo es su herramienta principal para transmitir, con veracidad, la información a la ciudadanía.

La motivación de un periodista no debería encontrarse solo en el negocio ni en el deseo simple de vender a toda costa para llegar al mayor sector de la población. Se deben dejar atrás las mentiras y las trampas. Caño atacó el “entreteperiodismo”, expresión que utilizó para hacer referencia al contenido que, últimamente, ofrecen algunos medios de comunicación. Este es contrario a la información que, realmente, merece conocer la ciudadanía.

Sí, queremos que el periodismo sea rentable, pero nunca a base de vender cualquier cosa y a través de cualquier método. Este servicio debe ser rico en valores para contribuir a servir los demás y cumplir con el sentido de la profesión.

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